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Voici une analyse de notre ami Eduardo sur l’actualité colombienne. Ses déductions effraient. Un projet de loi constitutionnelle pour une « justice de transition », initié par des congressistes proches des terroristes, et soutenu par le président Juan Manuel Santos, vise à amnistier les tueurs des FARC et de l’ELN pour leur permettre de participer à la vie politique de la Colombie, impunément.

J’ai changé le titre en français, qu’il me pardonne!

Santos en el pantano de la justicia transicional

Por Eduardo Mackenzie

20 de septiembre de 2011

¿Quién puede creer todavía que el presidente Juan Manuel Santos impulsa una política de « combate » y « firmeza » frente las Farc y el Eln?

Aunque él no lo diga ni lo deje decir, la política de Santos es la de llevar discretamente el país a los esquemas nefastos y repudiados por todos de las concesiones unilaterales a las Farc y al Eln. Eso es más claro ahora que nunca. Pues eso es, precisamente, lo que el jefe de Estado colombiano acaba de anunciar entre líneas. Entre líneas, digo, pues lo que él le lanza a la opinión, con notable desprecio, es un mensaje subliminal diferente. El ha puesto de moda frases que hablan de seguridad y valentía, como la de que los militares « le están respirando en la nuca a Alfonso Cano », y como la de que « nos estamos metiendo a las madrigueras de las Farc ». ¿Las cortinas de humo funcionarán hasta cuándo?

La prueba de lo que afirmamos la acaba de dar el mismo presidente Santos. Ayer él convocó a los jefes de los cinco partidos políticos de la coalición de gobierno para notificarles que la reforma constitucional que pretende sacar adelante el senador Roy Barreras, de la Comisión de Paz del Congreso, tiene el apoyo de la Casa de Nariño.

En otras palabras: Santos quiere elevar a precepto constitucional una curiosa doctrina que impulsa no Barreras sino un conocido bloque ideológico latinoamericano que trabaja desde hace años para eximir de proceso y garantizar la impunidad a los terroristas y a otros « actores del conflicto armado » y para hundir, al mismo tiempo, en procesos amarrados, a las fuerzas armadas del continente y a los defensores del Estado de derecho. Todo eso como condición previa a la apertura de falaciosos « diálogos de paz » tendientes a buscar la legitimación de los violentos.

Nada de eso es secreto, ni imaginado por los disidentes. Roy Barreras lo dice sin ambages en la exposición de motivos que hace de su proyecto de reforma constitucional, presentado el 12 de septiembre de 2011. Oigámoslo: « En contextos de justicia transicional no es posible ni deseable investigar y juzgar todos y cada uno de los hechos que ocurrieron en un conflicto armado, ni sancionar a todas y cada una de las personas que participaron en éste. »

Otra perla: « Si nuestro modelo de justicia transicional se dedica a investigar cada delito de manera independiente, será imposible llegar a comprender la verdad del conflicto armado en el país. » Algo más: « Los instrumentos de justicia transicional no funcionan y no deben funcionar de la misma manera que la justicia ordinaria ».

La justicia transicional es, pues, eso: una pura desviación de la justicia ordinaria, un atajo « progresista » que conduce hacia la más grande injusticia: el perdón y olvido de los crímenes de quienes utilizaron las armas para cambiar al país. Ese invento es el responsable de que en Argentina los matones de Montoneros y del ERP quedaran en libertad y llegaran al gobierno, sobre todo desde la elección de los esposos Kirchner. Juzgar a los militares que cometieron crímenes durante la dictadura de Videla era y es legítimo. Lo inadmisible es que los terroristas de izquierda, que cometieron crímenes y atrocidades idénticas y masivas, sean dejados libres y convertidos en gente decente. Ese es uno de los logros de la « justicia transicional » en el continente. Un proceso igual quieren abrir en estos momentos en Brasil.

Y lo que grupos extremistas quieren hacer en Colombia: dejar sin procesos ni castigo a los jefes de las Farc-Eln y repetir, pero de manera aún más vasta y grave, lo que la subversión logró hacer con el M-19: dejarlos sin sanción y llevarlos a ocupar cargos públicos. Mientras que sus asesinatos, como el de José Raquel Mercado, con implicaciones estratégicas para la libertad sindical, y la matanza del Palacio de Justicia, fueron sepultados en el olvido. Y mientras que los militares que los derrotaron son acorralados con una guerra judicial que aún no termina.

Con la reforma que Roy Barreras trata de vendernos, ahora con el aval del presidente Santos, y bajo la promesa de la « terminación del conflicto armado interno y el logro de la paz estable », Alfonso Cano podrá salir de sus cuevas y transformarse en candidato a la presidencia de la República y las Farc podrían alcanzar dentro de poco (pues la cosa va muy rápido) hasta la excarcelación de Herminsul Arellán Barajas, « explosivista » de la columna Teófilo Forero, capturado en el Meta en marzo de 2011, y condenado a 40 años de cárcel por el atentado contra el Club El Nogal, donde murieron 36 inocentes y otros 167 quedaron heridos.

En el modelo de Barreras ello es posible pues « el legislador, por iniciativa del gobierno nacional, podrá ordenar la renuncia a la persecución penal » de cualquier criminal como Cano, si éste lo exige como condición para « favorecer desmovilizaciones », e ir hacia una « solución política » del « conflicto armado interno ».

También el gobierno podrá evaporar la investigación y la sanción penal de los terroristas que dinamitaron en junio una escuelita del Cauca porque un hijo secuestrado de la rectora se les escapó, pues en el modelo de Barreras, unos misteriosos « mecanismos colectivos no judiciales » tendrán la capacidad de instruir y sancionar a los « ex combatientes ».

Si dejamos pasar esa reforma quedaría en libertad alias « el pájaro », quien, a punta de dinamita, desplazó más de 5 mil campesinos de Anorí, Antioquia, pues el sistema de la « justicia transicional » podrá « ordenar la cesación de la acción penal de conformidad con los criterios de priorización y selección ».

La reforma constitucional que tan rápidamente avanza, incluye concesiones tan precisas que uno puede suponer que éstas no caen del cielo sino que corresponden a exigencias particulares que algunos están transmitiendo a Santos a través de misteriosos emisarios. Veamos un ejemplo del boquete institucional que se prepara y que hará felices a algunos:

Como el artículo 122 de la Constitución prohíbe a quienes « hayan sido condenados en cualquier tiempo, por la comisión de delitos que afecten al patrimonio del Estado », ser « inscritos como candidatos a cargos de elección popular » y ser « designados como servidores públicos », y « celebrar personalmente o por interpuesta persona, contratos con el Estado », Roy Barreras pretende derrumbar ese muro mediante este mico: « Cuando por iniciativa exclusiva del gobierno nacional, así lo disponga el Legislador por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de una y otra cámara, esta disposición no se aplicará a los miembros de grupos armados organizados al margen de la ley que se desmovilicen en el marco de un proceso de paz con el gobierno nacional. »

La llamada « justicia transicional », que tiene una oficina en el ministerio del Interior colombiano bajo la batuta de Miguel Samper Strouss, trabaja para eso pues se inscribe, con docilidad asombrosa, aunque las buenas almas lo nieguen siempre, dentro de una cruzada continental que impulsan los castristas y chavistas desde la Tierra del Fuego hasta el norte de México, para socavar la democracia representativa y el sistema capitalista.

La dinámica de todo eso es ya conocida, pues ya se hizo en Colombia: primero la excarcelación de criminales tenebrosos, después desmilitarización de amplias zonas del país y diálogos « de paz » y finalmente engaño, decepción y más violencia. A eso vamos. Con el gancho de que hay que adoptar esa curiosa « justicia » pues ésta será la única que podrá resolver « una serie de problemas que hoy tiene la aplicación de la ley de justicia y paz ». Si Santos quiere hacer eso, ese es su problema. Pero él no debería contar con nuestro silencio.

05 AOUT 2010 

Avec une cote de popularité de 80%, le président colombien laisse sa place samedi 7 août à son ex-ministre de la Défense, Juan Manuel Santos, après huit années à la tête du pays andin, sur un bilan autant héroïque qu’élogieux dans une nation minée par le terrorisme. 

Alvaro Uribe laissera une trace indélébile dans la mémoire des 45 millions de Colombiens, pour avoir réduit à la portion congrue les terroristes des FARC, de l’ELN et les paramilitaires, alors qu’il aura fait face sans relâche aux sourdes complicités de la justice avec les terroristes. 

Cette lutte acharnée et quotidienne sur tous les tableaux explique sans doute son principal échec, sans l’excuser car ses conseillers auraient dû y remédier : une communication désuète, voire absente à l’international, doublée d’une diplomatie à l’encan. 

Aujourd’hui, les Colombiens peuvent se promener en voiture dans tout le pays sans risquer de se faire enlever au premier carrefour par la guérilla, ou de périr dans un attentat aveugle à la voiture piégée. J'en ai été un témoin privilégié sur place.

Ce n’était pas le cas en 2002, année de sa prise de fonction, avec à l’époque 3.200 séquestrations par an, la plupart par les FARC et l’ELN (contre moins de 200 en 2010), et 45.000 morts violentes (contre moins de 15.000 en 2009). 

Grâce à sa politique dite de « sécurité démocratique », Uribe a réussi à laminer les FARC, passées de 18.000 à moins de 6.000 hommes, et l’ELN, désormais inexistante après avoir compté 5.000 hommes et s’être distinguée avec l’enlèvement de 250 fidèles dans une église de Cali en 1999. 30.000 paramilitaires ont rendu les armes depuis 2003, et tous leurs chefs, 16 au total, ont déjà été extradés aux USA pour y être jugés. Les assassinats de syndicalistes ont été dans le même temps réduits à leur plus simple expression.

La lutte contre les FARC, auteurs d’assassinats collectifs de civils, au style irakien d’aujourd’hui, comme les 36 morts au club El Nogal de Bogota en 2003, a porté ses fruits. Le N°2 Raul Reyes a été abattu, le n°3 exécuté par son garde du corps, et les ordinateurs saisis dans le camp du premier – validés par Interpol – ont révélé 37.000 fichiers dévastateurs pour leurs complices à l’intérieur et à l’étranger, notamment au Venezuela avec Hugo Chavez. 

Ce combat a eu en point d’orgue la libération de 15 otages illustres le 2 juillet 2008 par un commando des services secrets colombiens dans l’opération Jaque. Ingrid Betancourt, trois Américains de la lutte anti-drogue et onze officiers de l’armée colombienne avaient alors recouvré la liberté. Quatre autres officiers, dont le général Mendieta, avaient eux aussi été sauvés dans une attaque de l’armée cette année. La plupart étaient otages depuis 12 ans ! 

De tels succès ont eu lieu en dépit de la présence en Colombie d’une Cinquième colonne active : celle des magistrats de la Cour suprême de justice. Complices des narcos et des FARC, ces juges n’ont cessé de poursuivre des élus pour de présumés contacts avec les paramilitaires, sans jamais faire de même avec les sénateurs et députés devenus les relais des FARC, comme Piedad Cordoba. 

Depuis 14 mois, la Cour suprême, dont les membres corrompus ont bénéficié de l’opération « promenade » en 2006, avec un voyage d’agrément avec leurs épouses payé par un complice des narcos à Neiva (au sud, dans le Huila), n’a toujours pas désigné l’avocat général sur la liste de trois candidats proposée, selon la Constitution, par Alvaro Uribe ! Ces magistrats ont ainsi tenté d’échapper aux poursuites que le ministère public ne manquerait pas d’engager contre eux. L’opération « promenade » visait à honorer un certain Yesid Ramirez, alors président de la Cour, avec remise de cadeaux millionnaires par le narco. C’est ce même Yesid Ramirez qui vient de poursuivre, hors du cadre de sa juridiction, un fils d’Alvaro Uribe, Tomas, pour une présumée nomination amicale de notaires. Les écoutes ont permis de révéler que ce magistrat avait traité d’assassin le président, qui vient de porter plainte contre lui hier. 

Le régime d’Alvaro Uribe s’achève avec une nouvelle preuve des obstacles internes à une totale éradication du terrorisme, mis par la justice dans les roues de l'Exécutif, avec le soutien d’une presse aveuglée par sa tolérance face au terrorisme. 

Plusieurs agents des services secrets (DAS) et de l’UIAF (Unité des analyses financières), organe du ministère des Finances équivalent de notre Tracfin en France, sont poursuivis en ce moment pour avoir espionné les magistrats et épluché leurs comptes. La presse de gauche en Colombie dénonce un nouveau Watergate. J’en suis horrifié !

Mais c’est le devoir de ces agences de l’Etat que de traquer le blanchiment d’argent et le terrorisme ! Aucun de ces organismes n’est remis en question en France, alors même que nous n’avons pas l’équivalent des FARC sur notre sol ! Au contraire, c’est grâce à leurs écoutes téléphoniques et leurs filatures que les scandales financiers ont fini par être dénoncés à Paris… 

6 août 2009

  

 

 

Les lance-roquettes de fabrication suédoise de l'armée vénézuélienne retrouvés dans un camp de la guérilla des Farc en Colombie ont été volés par les rebelles colombiens dans une base navale du Venezuela en 1995, a déclaré mercredi Hugo Chavez. 

Hélas pour lui, le président vénézuélien n’a convaincu personne, sauf ses affidés. Il 

a montré un rapport de l'époque signalant notamment le vol de « cinq lance-roquettes AT4″ par les Forces armées révolutionnaires de Colombie (Farc) dans une attaque contre la base de Cararabo, située à la frontière avec la Colombie, le 26 février 2009. 

Voici les résultats de mon enquête : 

1-Ce coup de main sanglant avait été perpétré non pas par les FARC, mais par l’ELN, autre mouvement de guérilla sans atomes crochus avec les FARC.  Le  chef de l’attaque, Carlos Marin Guarin, a été arrêté en Colombie le 10 janvier 2008.  Il s’agit d’un sanguinaire de la pire espèce. Dans l’attaque de Cararabo, 8 marins vénézuéliens avaient été égorgés. Leurs langues arrachées avaient été déposées sur leur poitrine  comme s’il s’agissait de cravates… Le meme Guarin avait aussi ordonné le meurtre de l’évêque Jaramillo Monsalve en 1989 dans la même région frontière. 

 

2-Chavez ne donne pas les numéros de série des lance-roquettes volés  à Cararabo. Seules ces données peuvent permettre de confirmer ou non si ce sont les armements retrouvés chez les FARC.  Les numéros de série de ces derniers  correspondent bien en tout cas aux lance-roquettes vendus par la Suède au Venezuela, comme l’a confirmé Stockholm. 

 

3- Pourquoi a-t-il fallu 9 jours à Chavez pour trouver cette explication ? A noter qu’à l’époque il avait été accusé par le président Rafael Caldera d’avoir participé à l’opération de Cararabo ! Chavez dirigeait alors le Mouvement révolutionnaire bolivarien (MRB-200). 

4- Pourquoi Chavez n’a-t-il pas rappelé la barbarie insoutenable de l’ELN à Cararabo ? Parce que l’ELN s’abrite sur le sol vénézuélien depuis longtemps, comme 3 commandants des FARC. 

christophebeck.jpg 

17 mars 2009 (Si les médias veulent publier cette exclusivité, j'en serais fort aise, mais svp citez mon blog en échange !)

Quand on a été pris en otage par la guérilla de Colombie, il vaut mieux s’appeler Ingrid Betancourt, alors candidate à la présidence colombienne et désormais aidée par la France, que de porter le nom de Christophe Beck, un entrepreneur français ruiné et désormais au bord de la misère.   Elle, qui s’est jetée dans la gueule du loup (les FARC) pour faire remonter une cote exsangue dans les sondages (0,3%), a été médiatisée pendant son calvaire, transformée en héroïne par le pouvoir français, et reçue à grands frais à Paris dans un hôtel 5 étoiles. 

Lui, séquestré à son corps défendant par l’autre guérilla de l’ELN de 2005 à 2006, est sans le sou après la vente de tous ses biens par sa famille pour payer une rançon de 600.000 dollars aux terroristes. A 64 ans, il vit avec son épouse Martine dans un mobile home prêté par un ami, près de Perpignan, avec une retraite de 1200 euros par mois.  Un abîme sépare les deux ex-otages dans le traitement par l’Etat français de leurs cas respectifs, mais bien au-delà de ce que j’avais déjà relaté ici et dans mon dernier livre sur Les secrets de l’opération Betancourt (Fayard). L’entretien que je viens d’avoir par téléphone avec Christophe Beck fait froid dans le dos, et va plus loin encore dans les révélations contenues  dans son récent livre L’otage oublié (Jean-Claude Gawsewitch). 

Pendant l’enlèvement d’Ingrid Betancourt, la famille et l’ex-mari de l’otage ont été reçus à de multiples reprises par les présidents Chirac puis Sarkozy, par les ministres des Affaires étrangères Villepin puis Douste-Blazy. Le battage des médias s'est amplifié sans relâche.

Pour sauver Christophe Beck, la France a opéré un hallucinant silence radio. « Mon épouse a envoyé une lettre recommandée à Jacques Chirac. Il ne lui a jamais répondu », s’exclame ce chef d’entreprise. « Aucune autorité parisienne ne l’a jamais reçue ni contactée. Ni Douste-Blazy, ni Noël Saez (note de ma part : cet ancien consul a effectué 25 voyages en Colombie pour tenter d’obtenir la libération d’Ingrid sans aucun succès), ni Daniel Parfait (note : alors directeur des Amériques au Quai d’Orsay et amant d’Astrid, la sœur d’Ingrid, qui n’avait pas divorcé de son mari comme je l’ai révélé ici), ni personne, à part un quatrième couteau du Quai », s’indigne-t-il. « Si je venais à rencontrer Douste-Blazy, je lui mettrais deux baffes. Il nous a pris pour des cons ! », assure l’ancien otage. Le mépris de l’ex-ministre face à la détresse du Français Christophe Beck contraste avec sa dévotion à la cause de la Colombienne Ingrid Betancourt. J’ai révélé dans mon livre déjà cité que Douste-Blazy avait osé proposer à un ami journaliste français, qui partait en reportage en Colombie, de transmettre un message aux FARC : vous libérez Ingrid et on vous retire de la liste des organisations terroristes ! Le collègue avait refusé. 

Pis encore. Le Quai et le consulat de France à Caracas (note : M. Beck avait été enlevé au Venezuela puis vendu à la guérilla colombienne par ses geôliers) n’ont cessé de demander à la famille du Français de « ne pas médiatiser. Ce fut abject. Ils ont même insisté pour que notre député-maire des Pyrénées Orientales, François Calvet (UMP), cesse de politiser mon affaire », révèle l’ex-otage. Son calvaire aurait pu « prendre fin six mois plus tôt, assure-t-il, si le ministère français avait accepté d’aider les miens pour obtenir un prêt de 10.000 euros – j’insiste sur ce point : ma famille n’avait pas demandé un don – afin de boucler la rançon. Le Quai n’a pas donné suite, alors qu’il nous restait un lopin de terre en France qui pouvait servir d’hypothèque. Ce refus a obligé ma femme à liquider notre propriété de 1.500 bovins, développée après des années d’effort, sept jours sur sept. Nous nous sentions un peu les ambassadeurs de la France, avec cet élevage d’abord bas de gamme devenu un bétail de race, que je présentais dans les concours agricoles ». 

Le parcours de l’ancien otage mérite d’être retracé. Patron d’une entreprise de construction métallique, « Beck & Cie » à Perpignan, il l’a revendue à ses ouvriers qui ont en fait une coopérative. Lui-même a contribué au montage de son capital, payé les juristes, et « fait du social », comme il aime à le rappeler, avant de partir pour une nouvelle aventure au Venezuela achevée dans les larmes.  « Leur société reste la première du Languedoc-Roussillon en la matière», dit-il avec fierté, en avouant que ses anciens employés « l’invitent régulièrement au restaurant ».  « Aujourd’hui, je commence seulement à reprendre des couleurs, explique-t-il, car quand on rentre d’un tel chemin de croix, on est déphasé, paumé, détraqué. Je me perdais même dans Perpignan que je connaissais pourtant comme ma poche ». Dans leur mobile home, Christophe et Martine ne pourront pas lire ce reportage. « Nous n’avons pas de ligne téléphonique fixe, et donc pas accès à internet… », avoue-t-il. 

24 février 2009 

Ce coup de théâtre a eu pour cadre la région de Barbacoas, près du Pacifique, dans le sud-ouest colombien. 

L’un des quinze transfuges, la guérillera Pilar, a révélé avoir utilisé la plante « dormilona » pour plonger les chefs locaux de l’ELN dans un sommeil profond « d’au moins huit heures ».

Ce laps de temps a permis aux fuyards de se rendre à l'armée avant d'être retrouvés par leurs pairs.

8 février 2009 

C’est le sujet d’un livre écrit par le sociologue René Dumont sur l'Afrique Noire dans les années Soixante, mais je ferai plus court. 

Dans ce pays magnifique, baigné par deux océans, avec trois cordillères, les Llanos et l’Amazonie, ses 45 millions d’habitants devraient baigner dans l’opulence. 

Malgré ses richesses naturelles ou sorties de terre (pétrole, charbon, émeraudes, café, riz, maïs, pomme de terre, bétail, etc), le pays andin continue de subir la violence de guérillas déconnectées du monde réel grâce à l’argent de la drogue. 

Un homme, Alvaro Uribe, a réussi à changer la donne. Elu en 2002 puis réélu en 2006, il a réduit aux acquêts le terrorisme des FARC, pacifié les paramilitaires, et laminé l’ELN, un groupe rebelle catholique qui vit de la rançon de ses otages. 

Les citoyens peuvent enfin traverser le pays en voiture sans risque d’être enlevé, les prises d’otage ont été diminuées par dix, les crimes par trois, et la justice, comme la presse, continuent d’y jouir d’une totale indépendance, voire d’une complicité acceptée avec les rebelles. 

Chaque nation démolie par la guerre secrète un jour un homme providentiel, vite jeté aux chiens quand le calme revenu permet aux corrompus de tout poil de relever le nez. 

En France, nous eûmes le général Charles de Gaulle. Ce héros a empêché la patrie des droits de l’Homme, soumise au nazisme, de devenir en 1944 un satellite des USA. Moins de deux ans plus tard, après avoir créé la Sécurité sociale, les comités d’entreprise, donné le droit de vote aux femmes, et obtenu l’intégration de Paris au Conseil de sécurité de l’ONU, les Français l’amenaient poussé à démissionner, pour laisser le pouvoir à la IVe République, l’un des régimes les plus pourris de notre histoire, gauche et droite confondues (à l’exception du passage de 45 jours du socialiste Pierre Mendès-France à la présidence du Conseil en 1954, pour mettre fin à la guerre d’Indochine).  Le retour au pouvoir du général en 1958, 13 ans plus tard, aura permis à la France de retrouver sa place dans le concert des nations, de faire la paix en Algérie, et de connaître son âge d’or sur le plan interne (avec une révolution économique) et externe (dans l’admiration mondiale pour notre indépendance des Blocs) dont témoigne le discours de Phnom Penh. Et puis le peuple l’a rejeté comme une vieille chaussette, sous l’influence des intellectuels de gauche comme Jean-Paul Sartre (celui qui jouait ses pièces devant l’occupant nazi entre 1939 et 1944), pour confier le pouvoir aux nouveaux moteurs de l’abaissement. 

A Bogota, un autre homme seul, Alvaro Uribe, a réussi un pari similaire. Toutes proportions gardées, il a remis la maison Colombie en ordre de marche, pour devenir le président le plus populaire de l’histoire locale. Et une autre « rosca » (réseau en Colombie), conduite par des intellectuels amnistiés de leurs crimes, mène le bal pour ramener le pays à ses  errements. 

Comme de Gaulle, Uribe est qualifié de dictateur, malgré leurs élections populaires directes au suffrage universel. Leurs ennemis communistes, les mêmes de chaque côté de l’Atlantique, ont et gardent pignon sur rue pour  dénoncer le « fascisme » du pouvoir. 

Comme la France,  la Colombie est mal partie, avec le risque de retrouver les démons de la dislocation. 

 

A tous, vous pouvez signer cette lettre, il suffit de l'indiquer dans un commentaire. 

7 février 2009 

 

Madame, 

Les lecteurs de ce blog, l’un des plus courus pour connaître la réalité des Andes, et notamment de votre première patrie, la Colombie, sont unanimes à vous adresser cette requête, que nous espérons digne de votre bienveillance. 

Vous n’ignorez sans doute pas la tragédie vécue par Christophe Beck, cet éleveur français expatrié au Venezuela, enlevé à 61 ans par la guérilla colombienne de l’ELN et enchaîné pendant 12 mois à un arbre, avec un rayon d’action limité à deux mètres. Sa famille a dû vendre tous ses biens pour payer la rançon de 600.000 euros exigée par les terroristes, sans pouvoir disposer comme vous de l’aide française. 

Même un prêt de 10.000 euros demandé au Quai d’Orsay a été refusé aux Beck pour boucler le montant de l’extorsion. Le fils de cet otage a été contraint de liquider à son tour ses biens pour permettre la libération de son père. Toute la famille a alors dû rentrer en France début 2007, dans le plus complet dénuement, sans pouvoir bénéficier ni d’un avion de la République, ni d’un accueil fastueux sur notre sol, ni même du réconfort essentiel que vous a procuré à vous le sentiment de n’avoir jamais été abandonnée par votre pays d’adoption. 

Vous n’êtes certes pas responsable de cette différence criante de traitement, par les autorités françaises, entre votre séquestration et celle vécue par notre compatriote. Néanmoins, lors de la remise par le prince Felipe du prix des Asturies pour la Concorde, l’été dernier à Oviedo, vous avez déclaré « recevoir ce prix au nom de [vos] compagnons séquestrés ». 

Nous connaissons votre désintéressement, vous qui avez renoncé à une existence confortable pour tenter d’être élue à la présidence de la Colombie, avant de passer plus de six ans sous le joug des FARC. 

Nous connaissons aussi votre combat incessant pour la justice et votre attachement profond à la France, si merveilleusement exprimé dans la lettre bouleversante que nous avons tous en mémoire. 

Pour illustrer ce combat, pour témoigner encore davantage de cet attachement, vous vous honoreriez en acceptant de verser à la famille Beck le montant du prix des Asturies pour la Concorde, soit 50 000 euros. 

Cette somme permettra à M. Beck et à son épouse, victimes comme vous de la barbarie de la guérilla colombienne, de quitter la caravane où ils vivent depuis plus d’un an, en pleine nature, pour acheter un studio et vivre avec leurs 1 200 euros de retraite. 

En vous remerciant par avance pour cet acte de solidarité,

Le blog 

 

3 février 2009 

L’intolérable indifférence du ministère français des Affaires étrangères dans l’affaire de l’ex-otage français de la guérilla colombienne en 2005, Christophe Beck (cf. mon article antérieur), ne doit pas jeter le voile de l’oubli sur l’action courageuse sur le terrain que mènent certains diplomates et policiers, comme dans la libération de Stépanie Minana en 2004 au Venezuela. 

Cette étudiante française de Biarritz (Pyrénées occidentales) avait été séquestrée pendant 46 jours dans un cul de basse-fosse par un commando de truands vénézuéliens et guérilleros colombiens qui exigeaient deux millions d’euros pour la libérer. Le Quai d’Orsay avait alors pour ministre le sulfureux Dominique de Villepin, ancien ami proche d’Ingrid Betancur (au nom francisé en Betancourt).

Non seulement Villepin n’a rien fait pour la libérer, mais ils n’a à aucun moment convoqué les médias, comme il le faisait à tout moment pour exiger du président Alvaro Uribe qu’il capitule devant les FARC pour accepter leur diktat et faire ainsi libérer Ingrid. Il avait y compris accepté que la France paye une rançon aux terroristes, versée en fait à de faux rebelles vite évanouis dans la nature.   

Pour Christophe Beck et Stéphanie Minana, le Quai n’a pas versé un seul denier. Abandonné par le Quai d’Orsay, Monsieur Beck est aujourd’hui ruiné, condamné à vivre dans une caravane près de Perpignan, après que sa famille eut vendu tous leurs biens au Venezuela pour payer la rançon aux terroristes colombiens. Vous comprendrez mon courroux (un euphémisme) quand j’ai su que le terroriste des FARC Wilson Bueno, alias Isaza, est désormais hébergé en France, et entretenu aux frais du contribuable, depuis deux mois, pour avoir libéré l’un des otages qu’il maintenait enchaînés à des arbres.

Quand il a été libéré, Christophe Beck avait souligné le contraste entre l’aide sur place apportée à sa famille pendant son calvaire de 13 mois par l’ambassade de France à Caracas, et l’indifférence du Quai, dont le directeur des Amériques n'était autre à l'époque que notre Daniel Parfait, bien connu de ce blog, pour être devenu l’amant (et non le mari) d’Astrid Betancur, la sœur d’Ingrid, quand il était ambassadeur en Colombie (2000-2004). Je reviendrai un jour sur l’action de ce dernier…  

Cette action des diplomates sur place au Venezuela, avec à leur tête l’excellent ambassadeur Pierre-Jean Vandoorne, apprécié de tous, que j’ai connu quand je dirigeais l’AFP dans la région, mérite d’être soulignée. Dans l’enlèvement de Stéphanie Minana, c’est cette ambassade qui a réussi à la sortir du guêpier. Quatre policiers français de l’ambassade étaient intervenus. L’un d’eux l’a sauvée, l’arme au point, en la couchant au sol quand ses geôliers avaient tenté de l’abattre. 

Le jour même de sa libération, j’avais pu parler au téléphone à Stéphanie. Je vous livre la copie de ma dépêche AFP du 25 janvier 2004 : 

« Encore sous le choc mais « si heureuse d'être là » après 46 jours comme otage au Venezuela, la Française Stéphanie Minana avoue avoir vécu « chaque seconde avec la mort » et tient à rendre hommage au policier français qui lui a « sauvé la vie », dans un entretien avec l'AFP depuis Bogota. 

   Etudiante en espagnol de 25 ans, elle avait été enlevée le 8 décembre à Valera, à 500 km au sud-ouest de Caracas, contre demande de rançon, avant d'être libérée vendredi lors d'un assaut des forces de l'ordre qui a fait un mort parmi les ravisseurs. Elle se reposait dimanche à la résidence de l'ambassadeur de France à Caracas, Pierre Jean Vandoorne.     »Dès que la fusillade a éclaté entre le commando vénézuélien et mes ravisseurs, un policier français s'est précipité sur moi, l'arme au poing, prêt à tirer pour me protéger », souligne-t-elle. Elle ne souhaite pas révéler l'identité de ce « merveilleux policier ». 

   L'assaut contre les auteurs de cette prise d'otage, au nombre de huit – sept Vénézuéliens et un Colombien – s'est déroulé dans la localité d'Agua Santa, à une cinquantaine de kilomètres de Valera, où l'un des frères de l'étudiante est industriel. Le commando policier, dont a fait partie un Français, était composé de vingt hommes.    Pendant ses 46 jours de captivité, « à l'air libre, exposée aux pluies, au froid, et à la grippe », l'étudiante française n'a eu accès « ni à un livre ni à la radio », mais aujourd'hui, elle « se sent si bien d'être en vie », ajoute-t-elle, qu'elle « ne réalise pas encore vraiment » ce qui lui est arrivé. 

   Pour tenir contre la « pensée de la mort permanente, à chaque seconde », elle « n'a cessé de prier et de songer à (sa) famille ». « J'ai lutté par amour, et cet amour m'a sauvée. C'est aux miens que j'ai aussitôt pensé dès que j'ai pris conscience d'avoir été arrachée aux bandits par la police », confie-t-elle.    Ses ravisseurs, qui exigeaient l'équivalent de deux millions d'euros pour la libérer, « ne lui disaient rien » sur leurs contacts avec sa famille. 

   Compte tenu de « l'enquête en cours », elle ne souhaite pas donner davantage de précisions sur ses conditions de détention, mais des sources de l'AFP avaient assuré samedi qu'elle avait été « fortement maltraitée et entravée ».    Stéphanie Minana a souffert de « déshydratation et de douleurs provoquées par ses liens », selon la police, mais elle ne se plaint aujourd'hui que des « amibes » contractées par une eau non traitée. « Je n'avais à manger que des féculents », poursuit-elle. 

   Originaire de Biarritz (sud-ouest de la France), l'étudiante a l'intention de regagner la France après ce qu'elle qualifie de « calvaire », mais « pas tout de suite », car elle a besoin de « se refaire une santé physique et morale ». 

Le 4 février suivant, le ministre de l'Intérieur Nicolas Sarkozy avait décoré à Paris les quatre policiers français qui avaient participé à la libération de Stéphanie Minana. Après les avoir assurés de sa « reconnaissance » et de « l'admiration de nos compatriotes », M. Sarkozy leur avait remis la médaille « pour actes de courage et de dévouement. » 

    »Courage », et modestie pour le capitaine de police Jean-Philippe Goudet, du Service de coopération technique internationale de police (SCTIP), en poste à Caracas et seul des quatre à avoir participé directement à l'opération de ses collègues vénézuéliens.     »Ils ne voulaient pas que je les accompagne, ils ont tenté de me faire croire à une opération de routine lorsque je les ai vus se préparer à partir, armés », explique-t-il aux journalistes. 

   Alors, il a insisté et ils ont fini par accepter, non sans s'être assurés: « est-ce que tu a les c… pour venir? », se souvient-il.    Ensuite, après « 1h30 de marche depuis un village andin, nous nous sommes retrouvés à huit sur place, devant deux toiles de tente tendues entre deux arbres et un premier ravisseur a aussitôt tiré sur nous. Les Vénézuéliens ont riposté et l'ont abattu. » 

   Puis, « Stéphanie m'a demandé, en espagnol, si nous allions la tuer. Je lui ai répondu, en français, que non, que j'étais policier et compatriote. Alors, elle s'est jetée dans mes bras, mais je l'ai aussitôt couchée au sol pour la protéger de la fusillade car les deux autres ravisseurs présents s'enfuyaient en tirant à tout va », conclut calmement Jean-Philippe Goudet.     Il ajoute que les ravisseurs, moitié Vénézuéliens pour la détenir, moitié Colombiens pour les négociations, se sont comportés, pour les premiers, « comme des animaux. C'était de la délinquance commune de bas étage », estime-t-il.    Son autre collègue du SCTIP de Caracas, le commandant Fernand Cadrot et le commandant Alain Brunach ainsi que le lieutenant Philippe Albrand, de la police judiciaire française envoyés au Venezuela pour tenter de négocier avec les ravisseurs, ont été décorés de la médaille de bronze pour actes de courage et de dévouement. 

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3 février 2009 

L’affaire Betancourt, avec sa succession de mensonges, rançon, gaspillages, manipulation et propagande n’est pas près de se terminer. Le dernier rebondissement a pour cadre la publication ce mardi en France du livre « L’otage oublié » par Christophe Beck (Editeur Jean-Claude Gawesewitch), ex-otage français de la guérilla colombienne de l’ELN. 

Ses confessions révèlent la différence hallucinante de traitement entre cet homme, ruiné par le paiement d’une rançon pour sa libération, et la Colombienne Ingrid Betancourt. De son vrai nom Betancur, francisé ensuite, cet ancienne candidate à la présidence de Colombie a été reçue en grande pompe à Paris après sa libération par les FARC en 2008, hébergée dans un 5 étoiles de la capitale, invitée à voyager dans toute l’Amérique Latine en classe Affaires, et elle est accompagnée en permanence depuis lors par deux gardes du corps de la police française, en France et à l’étranger, aux frais du contribuable. 

Le Quai d'Orsay se doit d'expliquer les raisons de ce qui est pour moi un scandale.

Christophe Beck n’a pu retenir ses larmes dans son intervention ce soir à Canal +, dans le Grand journal, à l’évocation de son drame. Cet éleveur de bétail, âgé de 64 ans, possédait 1200 zébus au Venezuela, près de la Colombie, après 12 ans d’un dur labeur. Il avait été enlevé le 13 décembre 2005 par l’Armée de libération nationale (ELN). Sa famille a dû vendre toutes ses propriétés, ses bêtes, et son fils a fait de même avec ses biens, pour payer la rançon de 600.000 dollars exigée par l’ELN. 

Pour les néophytes, je rappelle que l’ELN est une guérilla résiduelle de Colombie. Ces rebelles vivent exclusivement du rançonnement des civils pris comme otages sur les routes, alors qu’ils se proclament fervents catholiques…Comme les FARC, les rebelles de l'ELN sont abrités par le président castriste Hugo Chavez derrière la frontière commune entre le Venezuela et la Colombie, longue de 2.300 km.

L’épouse de Christophe Beck, Martine, co-auteur du livre, avait alors demandé un prêt de 10.000 dollars au Quai d’Orsay pour boucler le règlement de la rançon. Cette requête avait été refusée par notre ministère. Les amis du couple avaient complété la rançon, pour permettre sa libération fin 2006. Aujourd’hui, le couple vit dans une caravane, chez un ami qui leur prête le terrain, près de Perpignan, avec une maigre retraite de 1200 euros par mois. 

   Cette différence de traitement entre l’ex-amie proche de Dominique de Villepin, Ingrid Betancur, et ce Français ruiné, exige à tout le moins une réparation de la part de l’Etat. Il ne peut y avoir deux poids et deux mesures, comme le regrettait Jean de la Fontaine dans Les animaux malades de la peste : « Selon que vous serez puissant ou misérable,
Les jugements de cour vous rendront blanc ou noir ». 

Le pire est à venir. Le fils de M. Beck, lui aussi ruiné, est marié à une Vénézuélienne…dont le visa n’a pas été renouvelé par Paris ! Ce scandale sur les ondes a conduit aussitôt le ministre de la Relance économique, Patrick Devedjian, présent sur le plateau de télévision, à dire « qu’il en faisait son affaire ». Ce n’est pas un visa qu’il faut tamponner, mais une vie à relancer, Monsieur le ministre. 

Il aura fallu ce livre pour dénoncer publiquement le double jeu de la France dans les affaires d’otage. A l’époque, je n’avais pas encore de blog pour m’en faire l’écho, mais j’en avais parlé devant les médias à la sortie de mon premier livre sur « Ingrid Betancourt : histoire de cœur ou raison d’Etat » (Hugo Doc). La presse avait fait le mort, hélas, sur l’affaire Beck. 

« Dans les affaires d'otages comme celle qui vient de se produire au Venezuela, le principe est de ne pas céder aux pressions pour obtenir de l'Etat qu'il paye une rançon », avait déclaré le porte-parole adjoint du ministère des Affaires étrangères, Denis Simonneau, le 26 décembre 2005.
« C'est sur cette base que l'Etat se mobilise pleinement, à chaque fois, pour obtenir la libération de nos compatriotes pris en otage », avait-il ajouté, un jour après la libération de M. Beck. 

Comment qualifier cette position du Quai d’Orsay, quand on sait que Paris, via l’agent secret Noël Saez, alias « 008 », a payé une rançon à de faux guérilleros pour une libération d’Ingrid qui n’a jamais eu lieu, avant son sauvetage par neuf agents secrets colombiens grimés en humanitaires ? 

Qui ignore dans les médias que la libération de la journaliste française Florence Aubenas et de son chauffeur Hussein Hanoun, enlevés en Irak pendant six mois en 2005, n’a été permise que par le paiement d’une rançon de plus de 15 millions d’euros ? 

J’attends la réponse du Quai à cette question : qu’allez-vous faire pour donner une chance à la famille Beck de reprendre une vie active, au Venezuela ou ailleurs ? 

28 JANVIER 2009 

C’est une révélation de la radio Caracol de Bogota, basée sur les témoignages précis, fournis par d’anciens rebelles détenus à la célèbre émission de radio La voix des otages (« Las voces del secuestro », dirigée par Herbin Hoyos) ainsi qu’à l’ONG hollandaise « Mains pour la paix » (Manos por la paz).   

Les FARC, l’ELN et d’autres guérillas devront être jugées pour ces crimes contre l’humanité. L'enquête de Caracol ne précise par la période de ces crimes.

Une fois de plus, je suis impressionné par le manque de répercussion dans le monde de telles atrocités.

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