ALVARO URIBE

Por Eduardo Mackenzie

26 de noviembre de 2011

El ex presidente Álvaro Uribe le hace un gran favor a Colombia y a la democracia del continente americano al expresar sus inquietudes sobre lo que ocurre en estos momentos en Venezuela. Su diálogo en Bogotá, esta semana, con líderes de la oposición venezolana reabre, en buena hora, el tema de cuál debe ser la posición de Colombia frente a las calamidades que vive el país hermano y frente al caos que se viene. ¿Debemos ignorar ese desastre y dejar que llegue a extremos inauditos o debemos ayudar a quienes luchan por la restauración de las libertades en ese país?

La incursión del ex presidente Uribe en ese terreno era esperada pues en Colombia esa temática, desde que Juan Manuel Santos tomó las riendas del poder, fue transformada en tabú, sobre el cual no se debe pensar, ni hablar, ni escribir.

La nueva línea es, en efecto, someterse en silencio a los dictados de Caracas, reorientar el punto de vista de Colombia en la esfera internacional siguiendo los enfoques de Unasur, incluso hasta con la Unión Europea y los Estados Unidos (lo único que ha escapado a eso es el expediente sobre la cuestión palestina) y hacer pasar ese viraje como ejemplo de una política « más hábil ».

Ese enfoque le facilita el trabajo a Hugo Chávez y a sus acólitos y le abre avenidas a los agentes colombianos de esa tiranía. Eso explica lo que está ocurriendo en el frente interno colombiano y explica por qué las informaciones y los análisis sobre la situación de Venezuela y sobre el creciente accionar terrorista de las Farc y del Eln contra Colombia en los territorios limítrofes con Venezuela, han prácticamente desaparecido de la prensa colombiana. Nadie informa, nadie investiga sobre eso, como si esos temas no fueran importantes. Es como si la estabilidad política y económica de Colombia no dependiera en gran parte de lo que ocurrirá en Venezuela en los próximos meses y años.

¿Dónde están los reportajes, las entrevistas, los trabajos de las famosas « unidades investigativas » de nuestros diarios y revistas sobre lo que ocurre en Venezuela, sobre el combate de la oposición antichavista, sobre la agonía de la democracia, sobre las maniobras palaciegas en curso ante la aceleración de la enfermedad de Hugo Chávez y sobre el papel que están jugando en todo ello La Habana, las Farc y el Eln?

Hay muy poco al respecto. Muy poco hay también (y eso es lo más grave) en materia de explicaciones del Presidente Santos a los ciudadanos sobre su nueva política exterior, sobre los compromisos firmados durante las cumbres y contactos con su « nuevo mejor amigo ». Tras cada reunión entre ellos lo que queda son minúsculas notas de prensa, poco verificadas, sobre los aspectos secundarios de esos eventos. De hecho, nadie sabe qué ha ganado Colombia con su docilidad ante Chávez, ni cuáles son las ventajas objetivas y a largo plazo de la nueva orientación de la diplomacia colombiana.

Por eso el acto del ex presidente Uribe al manifestar de manera pública su inconformidad con ese status quo y con la eventual profundización de ese curso erróneo durante el encuentro Santos-Chávez del 28 de noviembre próximo, es un llamado de atención al país sobre los peligros de seguir observando pasivamente ese fenómeno.

Lo más ridículo de todo es que mientras la Colombia oficial sigue congelada por los hechizos de Caracas, el propio Brasil, donde la izquierda gobernante ha tenido una actitud cómplice frente a Chávez y las Farc, comienza a moverse en otro sentido: Brasilia acaba de crear una « fuerza de vigilancia estratégica » destinada a reforzar su presencia en la Amazonía pues estima que en los próximos años, ante la escasez mundial de petróleo, « la amenaza » vendrá « de la línea del Ecuador para arriba ».

Acorde con eso y en vista de las tropelías que las Farc cometen en Brasil, sobre todo por sus entronques con el tráfico de drogas, un diputado socialdemócrata, Otavio Leite, impulsa un proyecto de ley para que las Farc sean clasificadas como « terroristas ». El temor de que esa organización pueda cometer acciones terroristas durante el Mundial de fútbol de 2014 y durante los Juegos Olímpicos de 2016, es otro punto que preocupa a Brasilia.

Colombia, mientras tanto, sigue sin tener una visión estratégica de la evolución de la conflictividad en el continente pues creemos que con servir de comodín de Caracas hemos comprado la seguridad a largo plazo. Ni siquiera el tema de la actuación y desarrollo de las redes operativas de las Farc en otros países, que tanto preocupa ahora a Brasil, no está siendo ventilado. Creemos con gran ingenuidad que la muerte de Alfonso Cano significó la derrota de las Farc o su derrumbe. Ese espejismo desmovilizador hay que rechazarlo pues nos lleva a una conclusión falsa: como las Farc ya no son una amenaza sólo falta dar dos pasos para alcanzar la paz definitiva: amnistiarlos y abrirles « espacios políticos » para que Timochenko y sus hordas sangrientas puedan « tramitar sus diferencias » en temas como « el de las tierras », como pide ahora, con gran precisión, el ex presidente Ernesto Samper.

La nueva campaña desatada por Gustavo Petro, alcalde electo de Bogotá, y Jaime Dussán, jefe del comunista Polo Democrático, pretende silenciar al ex presidente Uribe. Ellos ven que hay que mantener la mordaza para que Caracas y La Habana avancen en sus planes de enredar más y más al gobierno de Colombia en sus tentáculos.

No quieren que se vea cómo las Farc, a pesar de los golpes recibidos, conservan sus estructuras urbanas y rurales y está logrando no sólo infiltrar sino incluso dirigir ciertos movimientos sociales, para explotarlos, como en los años 80 y 90, como fuerza de choque y masa de maniobra.

Por eso están tratando de montar el falso escándalo de los « audios » en donde Álvaro Uribe « instruye » a la oposición venezolana. El sólo acto de hablar sobre Venezuela es mostrado como un acto de « diplomacia paralela », como un « saboteo de las relaciones » entre los dos países, como una « ruptura del consenso ». ¿Cual consenso? Nunca hubo en Colombia un « consenso » a favor de someternos a los caprichos y brutalidades de Hugo Chávez. ¿No desató en el país un movimiento de hilaridad general cuando el presidente Santos anunció que Chávez era su « nuevo mejor amigo »? Esas acusaciones carecen de sentido y son puro fariseísmo.

¿Quienes hacen esa campaña? Los mismos de siempre: la minoría vende patria que han encontrado en Caracas un sostén a sus miserables aventuras. Es la misma fracción fanáticamente hostil a la democracia. Son los que elogian la dictadura castrista, los que financian sus campañas con dinero saqueado al pueblo venezolano, los mismos que felicitaron a Chávez cuando declaró a las Farc fuerza « beligerante ». Los mismos que, ante el espectáculo del veloz armamentismo de la Venezuela chavista, presionaron para que Colombia renunciara al reforzamiento de siete de sus bases militares con ayuda de Estados Unidos.

¿Qué autoridad moral pueden tener esos señores para censurar al ex presidente Uribe? Ninguna. El ex presidente Uribe abrió en buena hora la puerta de la discusión sobre los errores de la política exterior colombiana. Es tiempo de abordar esa temática con sano criterio y de impedir que ese debate sea cerrado de nuevo.

19 avril 2011

En pleine Semaine Sainte, la Colombie découvre son Judas: le président Santos, traître à son pays au profit des FARC et du dictateur vénézuélien Chavez

Ce commentaire m’est dicté par les faits, et n’a rien d’une opinion sujette à caution, que je cataloguerai comme telle quand il conviendra.

Juan Manuel Santos, successeur d’Alvaro Uribe, le héros de la lutte contre le terrorisme, a pris les atours de Judas avant le Chemin de Croix que les Colombiens vont honorer en masse, y compris avec des crucifixions et la montée à genoux des 800 marches vers le sanctuaire de Monserrate à Bogoa.

Contre toutes les preuves accumulées depuis des lustres, ce fils de l’oligarchie vient de déclarer, malgré toutes les preuves, que le Venezuela de Chavez n’abritait plus de terroristes des FARC, et en a profité pour livrer au dictateur voisin le puissant narcotrafiquant Walid Makled, pourtant demandé par les USA en extradition et détenteur avoué de preuves sur la corruption de l’Etat vénézuélien.

Le coup de sabot de l’âne, c’est le propre chef des FARC, Alfonso Cano, qui vient de l’asséner à Santos ce mardi, avec son appel aux chefs de cette guérilla réfugiés chez Chavez à rentrer en Colombie pour combattre, et non pas « s’embourgeoiser », selon ses propres termes – cités par El Tiempo – à l’encontre du criminel Granobles.
Auteur de l’exécution de trois coopérants américains d’origine indienne en mars 1999, et frère du tristement célèbre Mono Jojoy, le chef militaire des FARC abattu par l’armée en 2010, ce Granobles est ainsi appelé à abandonner ses fêtes triviales pour rejoindre le front rebelle.

27 mars 2011

L’imposture française dans cette affaire de la Colombienne otage, sauvée par les services secrets colombiens en 2008 n’a plus à être démontrée, tout a été dit ici et dans mes livres, mais je me dois de vous montrer une fois de plus ce qu’est Wikileaks, et l’usage qu’en font les médias, y compris en Colombie.

Le plus grand hebdo colombien, Semana, publie ce jour un document de Wikileaks sur « La Saga française » dans cette affaire. Vous pourrez constater :
- Que ce vol des archives du Département d’Etat ne contient pas le 1/10e des infos fournies ici ou dans mes livres en français et en espagnol.
- Que Semana a donc attendu 5 ans et Wikileaks pour fournir un prétendu scoop sur des points hyperconnus sans aucune de mes révélations.

Jamais cet hebdo, propriété de la famille du président Santos, n’a daigné écrire la moindre ligne sur ma dernière version : « Ingrid B : pasos en falso » (Planeta), ni me contacter pour une interview, malgré le courrier envoyé à son directeur.

Quant à Wikileaks, il part en eau de boudin avec ce plat réchauffé…et bourré d’erreurs: Michel Pinard n’a jamais été ministre des Affaires étrangères, mais n°3 à l’ambassade de France à Bogota !

Voici le papier en question que je ne vais quand même pas traduire et que je vous demande de ne pas le faire. Nous avons d’autres priorités, mais il fallait marquer le coup :

SEMANA
La saga francesa

LOS SECRETOS DE WIKILEAKS
En su desesperación por liberar a Íngrid Betancourt, Francia echó mano de toda clase de recursos, desde aprovechar a Hugo Chávez hasta hacer propuestas secretas a las Farc. Estados Unidos, en cambio, buscó el rescate militar de sus contratistas.
Sábado 26 Marzo 2011
Cuatro años después del secuestro de Íngrid Betancourt, el gobierno francés estaba agotado y desesperado por las infructuosas gestiones para lograr su liberación. Había intentado desde reuniones clandestinas con las Farc, pasando por otras oficiales con países amigos, hasta presionar al gobierno colombiano y a la guerrilla a través del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Pero nada había funcionado. Ni siquiera había logrado una prueba de supervivencia.
En un cable confidencial de comienzos de 2006, el entonces embajador estadounidense en Colombia, William Wood, narró los detalles de una reunión con su homólogo francés Camille Rohou, quien le dijo que había « fatiga con ese tema ». Esto se notaba en que había bajado el fervor en las protestas públicas a favor de la libertad de Betancourt y en el hecho de que el presidente de su país, Jacques Chirac, por primera vez no la había mencionado en su habitual mensaje de fin de año. Rohou dijo que esto era importante para que las Farc entendieran « cómo sus activos estaban perdiendo valor y la comunidad internacional, la paciencia con ellos ».

Pocos meses atrás, el embajador gringo en París registró cómo el ministro francés de Asuntos Exteriores, Michel Pinard, les había confiado la frustración francesa con Uribe al no lograr un acuerdo humanitario. « Si los israelíes pudieron negociar con Hezbolá un intercambio de prisioneros, Colombia debería hacer lo mismo con las Farc », dijo. Tampoco ayudaba para la tranquilidad francesa la posición de Estados Unidos frente al secuestro de sus tres contratistas. Para este país, la única opción de libertad era a través de un rescate. De hecho, en una de sus comunicaciones cuentan que el presidente Álvaro Uribe « permitiría un esfuerzo unilateral de Estados Unidos para liberar a los rehenes », algo que habían buscado ante « la incapacidad del Ejército colombiano de hacer un rescate ».

Aunque los gringos siempre se presentaban fuertes en su política de « no negociar con terroristas », la verdad es que sabían que contaban con el plan B de las gestiones de Francia. Por un lado, Uribe en repetidas oportunidades mostró un irrestricto compromiso a incluir a los contratistas en cualquier acuerdo que se autorizara en el tema de Íngrid. Por el otro, el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, les había dado la tranquilidad de que cualquier intento de rescate por parte de Colombia « se hará con plena coordinación con los Estados Unidos », pues para él esto era una operación de « doble llave ». Y alentaba a los familiares de los contratistas diciéndoles que la Embajada norteamericana « no se opondría a que otros países o individuos facilitaran la liberación ».

Parecían cerrarse las puertas para el gobierno de Chirac. La misión humanitaria que había emprendido en 2006 junto con España y Suiza había fracasado, en teoría, porque Uribe había hecho públicas unas gestiones que debían ser de bajo perfil. Pero a los pocos días de ese incidente, el embajador Suizo en Colombia contó en la Embajada que lo que pasaba era que « los franceses, en general, hacen lo que quieren ». En privado, Colombia decía lo mismo. Luis Carlos Restrepo, entonces alto comisionado de Paz, se había quejado de los franceses con los gringos, pues estos habían hecho reuniones con Raúl Reyes sin autorización, y creía que incluso estarían dispuestos a pagar por la libertad de Íngrid. El embajador le pasó esta información a Washington, pero luego los franceses contestaron que ellos coordinaban todos sus contactos con Colombia.

Lo que más les preocupaba a los estadounidenses de esta intensa actividad gala era que habían involucrado al presidente Hugo Chávez. Según el ministro Pinard, desde 2005 Francia se alió con el presidente venezolano con el fin de presionar al gobierno colombiano y a las Farc para buscar un acuerdo humanitario que incluyera a Íngrid. El contacto con la guerrilla, según Pinard, se daría porque en el gobierno venezolano había personas que dialogaban con ese grupo, aunque lo negaran. Pero el tiempo se le acabó a Chirac, y nada logró.

Con la llegada de Nicolas Sarkozy al poder, en mayo de 2007, las gestiones siguieron con igual intensidad. En un desayuno, el embajador de Colombia en París, Fernando Cepeda Ulloa, se confesó con sus pares estadounidenses sobre cómo el tema de Íngrid afectaba las relaciones con Francia. Las calificó de « pobres ». Se quejó de que en el Elíseo consideraran a Colombia una « banana republic », con su política orientada hacia Estados Unidos. Y expresó su molestia porque el rol que los franceses le daban a la familia de Íngrid socavaba al presidente Uribe. Para Cepeda, la principal motivación de Sarkozy en el tema de Betancourt era un asunto de ego: el presidente francés quería probar que él sí podía hacer lo que no pudo el exprimer ministro Dominique de Villepin, su viejo rival y amigo de Íngrid.

Sarkozy lanzó su primera gran exigencia a Colombia: la liberación unilateral del líder guerrillero preso Rodrigo Granda. La apuesta de Francia era tratar de volver a abrir un camino de intercambio que se le había cerrado a Chirac años atrás, cuando planteó que Estados Unidos liberara a Simón Trinidad a cambio de los secuestrados. Para Uribe, la solicitud francesa « era un precio muy barato para tener el respaldo de Sarkozy y a alguien más cabildeando a favor de Colombia en el G-8″, según contó Andrés Peñate, en ese momento director del DAS. Con esto, al menos se esperaban unas pruebas de vida, que Chávez debía llevar en su visita a Francia.

A su reunión con Sarkozy, en noviembre de 2007, Chávez llegó sin nada. París evaluó esto como una señal de que Íngrid estaba muerta. A los Estados Unidos les llamó la atención la moderación de Chávez, que no hizo apariciones ni declaraciones públicas. Un alto asesor francés les explicó luego que esta fue una de las condiciones de la visita. Los gringos, por su parte, también tenían en la misma época una estrategia para lograr pruebas de supervivencia de los contratistas. Un funcionario de la firma de inteligencia Control Risk, contratado por la compañía de venta de armas Northrop Grumman, contó en la Embajada que el periodista Jorge Enrique Botero les había dicho que ya tenía « luz verde » de los líderes de las Farc para filmar a los contratistas.

Que Chávez no hubiera armado una polvareda en público no significa que no lo hiciera en privado. Unos días después, Uribe le contó a una delegación de congresistas estadounidenses de visita en Colombia que el presidente de Venezuela le aseguró a su homólogo francés que tenía autorización colombiana para reunirse, sin condiciones, con Manuel Marulanda, máximo jefe de las Farc. Sarkozy consideró sumarse a ese eventual encuentro, pero, según Uribe, él jamás dio esa autorización. Para el presidente colombiano, este fue uno de los hechos que lo llevaron a pedirle a Chávez públicamente que pusiera fin a su papel de mediador en la liberación de los cautivos. Los franceses, en cambio, estaban impresionados con el venezolano. Dos altos asesores de ese país comentaron en la Embajada de Estados Unidos en París, sobre su « fascinante personalidad, lo fácil que se adaptaba a las audiencias y lo astuto que era políticamente ».

Los esfuerzos de los franceses para liberar a Íngrid se intensificaron cuando el mundo la vio, pálida y demacrada, en un video, y leyó su emotiva carta, que llegaron como prueba de supervivencia a finales de 2007. Esto tuvo un « profundo impacto » en Sarkozy, quien, según uno de sus asesores, planeaba hacer algo « espectacular » a través de los medios de comunicación. Además, buscó mantener un contacto discreto con Chávez, a pesar de la posición de Uribe, y programó hablar directamente con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, sobre el tema, según dijo en París a los gringos el asesor para las Américas de Sarkozy.

Luego, Francia puso en primer nivel a dos mediadores europeos: Noel Saez y Pierre Gontard. A comienzos de 2008, pese a la resistencia de Colombia, estos enviaron a Bogotá un avión con una misión médica, para atender a Íngrid en la selva. El avión estuvo estacionado en la capital por días, y nada pasó. Luis Carlos Restrepo manifestó a la Embajada su profunda desconfianza en estos mediadores. Dijo que, según datos hallados en el recientemente capturado computador de Raúl Reyes, Saez y Gontard les habían ofrecido a las Farc levantarles el calificativo de terroristas y permitirles abrir una oficina en París, a cambio de la liberación de Íngrid.

A mediados de abril de 2008, el general Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Armadas, le ratificó al embajador William Brownfield el esfuerzo conjunto de inteligencia y su disposición a « ayudar en una negociación o colaborar en el rescate de los tres contratistas ». Mes y medio después tuvo lugar la Operación Jaque, que liberó a Íngrid, a los contratistas y a un grupo de militares. En tres breves cables, el embajador Brownfield reportó el triunfo a numerosas sedes diplomáticas estadounidenses del mundo y resaltó el hecho, señalado por el entonces ministro Santos, de que el Ejército había infiltrado el frente que tenía a los secuestrados. A los pocos días, Sarkozy recibía a Íngrid en París. Así terminaron las frenéticas gestiones de Estados Unidos y en especial de Francia por la libertad de sus ciudadanos.

15 février 2011

Je me permets ce titre facile, mais il ne fait que reprendre les paroles du président français contre un opposant durant le Salon de l’agriculture à Paris en 2008 (« casse-toi, pauv’con »), pour mieux qualifier la gravité de l’instant.

Plus sérieusement, et je le dis au terme de mon effarement sans fin devenu insubmersible dans et malgré les larmes de ma colère, l’heure a sonné pour les irresponsables de la classe politique française, face à l’affaire Cassez, de s’en aller.

Nicolas Sarkozy, président français de droite, Michèle Alliot-Marie, sa ministre des Affaires étrangères, Martine Aubry (candidate socialiste à la présidence en 2012), Bertrand Delanoë (maire de Paris socialiste), et bien d’autres n’ont plus rien à faire à leurs postes.

Qu’attend le peuple de France pour leur signifier ce rejet ? Hélas une presse « Marconi », sans scrupule, ni esprit critique, ni enquêteurs, à de rares exceptions, ne fait que servir de haut-parleur à la Voix de son maître : les autorités, de gauche ou de droite.

Un ramassis de politiciens profiteurs, dans un Etat en banqueroute, a réussi à provoquer une crise diplomatique majeure entre le Mexique et la France en poussant ce régime démocratique latino-américain, appelé à diriger le G-20 en 2012, à renoncer à l’Année du Mexique en France face à leurs agressions contre Mexico, et leur défense d’une criminelle, Florence Cassez, condamnée à 60 ans de prison dans ce pays pour enlèvements (cf. l’enquête de Sed Contra publiée ici).

Nicolas Sarkozy est le principal responsable de cette insulte contre le Mexique. Il n’a eu de cesse, comme dans l’affaire Ingrid Betancourt, de s’ingérer dans les affaires intérieures d’un pays démocratique, pour tenter d’y faire prévaloir sa propre loi, aux dépens de la séparation des pouvoirs qu’il ignore, comme il vient de le faire en France contre nos juges.

Le chef de l’Etat a demandé à ses sbires de l’ambassade à Mexico – dirigée par l’ineffable Daniel Parfait, ex-amant de la sœur d’Ingrid, Astrid Betancourt -, de faire pression sur les juges mexicains, selon le témoignage d’une journaliste mexicaine, pour les supplier d’infirmer en appel, ce qu’ils n’ont pas fait la semaine dernière, la condamnation de Florence Cassez.

Après cet échec, Sarkozy a reçu à l’Elysée – alors que l’invasion en Italie de 5.000 Tunisiens clandestins décidés à gagner la France, avant un nouvel afflux immense à prévoir, exigeait de répondre à la demande urgente de Rome pour un sommet européen – les parents de cette condamnée de droit commun, puis téléphoné longuement à leur fille dans sa cellule (qui n’est donc pas un bagne !) au Mexique, avant d’annoncer que L’Année du Mexique 2011 serait dédiée à cette condamnée.

Le régime mexicain, et tout autre aurait fait de même, voire serait allé plus loin avec une rupture des relations diplomatiques devant un tel affront, a donc annulé cette manifestation culturelle immense. Sauf si Sarkozy change de braquet,  et renonce à cette dédicace pour la condamnée.

Sarkozy, ersatz de Napoléon IV l’Infime (après Napoléon III « le Petit », ainsi surnommé par Victor Hugo), va-t-il envoyer notre Légion étrangère au Mexique pour sortir Cassez de sa prison ? Avec le risque de subir un autre désastre pour elle, celui de Camerone en 1863, lors de l’expédition mexicaine de Napoléon III ? Une compagnie de la Légion avait été annihilée malgré son courage, et le prince Maximilien 1er, mis sur le trône mexicain par Badinguet (autre surnom de Napoléon III), exécuté sur ordre du président Benito Juarez en 1867.

Monsieur le Président, vous aviez déjà commis des erreurs monumentales dans l’affaire Ingrid Betancourt. Vos interventions en Colombie ont provoqué la libération en 2007 d’un chef terroriste des FARC, Rodrigo Granda – qui a regagné aussitôt les rangs de la guérilla sans remplir le rôle de médiateur de paix que prévoyait son élargissement – puis de 152 rebelles, sans que ces faveurs sans précédent accordées à votre demande par le président Alvaro Uribe ne facilitent en rien la libération de la célèbre otage, Colombienne, divorcée de son ex-mari français.

Au contraire, Monsieur le Président, vos immixtions publiques dans les affaires colombiennes, y compris devant les télévisions françaises, pour vous adresser au chef terroriste dans ces termes : « Monsieur Marulanda » en décembre 2007, n’auront fait qu’encourager les FARC à ne jamais libérer Ingrid, devenue selon leurs propres termes « un trésor de guerre ».

Une complice des terroristes, Piedad Cordoba, alors sénatrice avant d’être destituée par la justice de Bogota en 2010 pour ses liens avec les FARC, avait demandé aux rebelles en septembre 2007 de ne pas libérer Ingrid. Et vous aviez reçu à l’Elysée cette vermine en novembre de la même année! La même qui continue aujourd’hui à jouer avec les otages que les FARC lui donnent au compte-goutte pour faire à chaque fois un show médiatique, au point d’indisposer le nouveau président Santos, comme je viens de l’écrire hier, et de l’amener à « revoir » les conditions de ces libérations.

Monsieur le Président, jamais Ingrid n’aurait été libérée sous de tels bons (ou plutôt mauvais) offices. Il aura fallu le courage de 13 agents secrets colombiens, dont je connais et admire le chef, pour la sortir des griffes terroristes au risque de leurs vies, le 2 juillet 2008. Pour donner aux Français l’impression que vous seul aviez permis cette libération, vous n’avez même pas invité le président colombien à participer à la fête organisée à Paris pour l’otage libérée par ses hommes !

Monsieur le Président, vous avez trahi les intérêts de la France depuis votre avènement en 2007. Je n’irai pas jusqu’à dire, comme vous face à un manifestant, « casse-toi, pauv’con », car j’ai appris, moi, la politesse, mais aussi ce français que vous blessez tous les jours dans votre langage châtié, indigne d’un successeur du général De Gaulle. Vous êtes dans le fauteuil du chef de la France Libre, vous, celui qui la dégrade !

Partez, Monsieur de Nagy-Bocsa, avant que le Peuple ne vous réserve un sort similaire à celui de ceux qui ont trahi notre pays,

Que dire de MAM, la sinistre des Affaires étrangères ? Bien avant Sarkozy, elle a mis de l’huile sur le feu en annonçant qu’elle ne participerait à aucune manifestation de l’Année du Mexique en France, après l’appel rejeté par la justice mexicaine. Elle devrait déjà recoudre ses pantalons et son écharpe rose longue de trois mètres, dans une retraite dorée payée par les salariés, après sa complicité confirmée avec la dictature tunisienne de Ben Ali. Absoute par Sarkozy, elle le sera ainsi deux fois si le peuple n’exige pas son départ.

A gauche, la répulsion me prend comme à droite. La chef des socialistes Martine Aubry, celle qui a diminué la France avec ses 35 heures, et candidate à la présidence en 2012, avait déjà annulé une exposition du Mexique dans sa mairie de Lille la semaine dernière, après le rejet de l’appel de Cassez. Cette même gauche, qui avait critiqué au même moment l’intervention de Sarkozy contre la magistrature dans une affaire criminelle, justifie ainsi cette ingérence du politique dans le judiciaire quand il s’agit d’un Etat souverain…

Quant au minuscule maire de Paris, celui qui a fait perdre à la France les Jeux Olympiques de 2012 avec sa face de looser, il va certainement répéter l’infamie d’un autre scandale, celui d’Ingrid Betancourt. Après avoir condamné le Mexique comme Martine Aubry pour défendre Cassez, ce qu’il avait déjà fait en faveur d’Ingrid Betancourt contre la Colombie avec cette scandaleuse affiche sur le parvis de l’Hôtel de Ville de Paris (« détenue en Colombie », alors qu’elle était otage des FARC), il ne lui reste plus qu’à produire une image de la condamnée sur les murs de la mairie.

Et la boucle sera bouclée, jusqu’au retour du balancier que je n’ose espérer, tant la presse aux ordres en France reste dépourvue du moindre esprit critique.

Mais, il y a un petit « mais » à mon pessimisme. Je viens de lire les plus de 800 commentaires d’internautes sur le site de Libération, quotidien français de gauche. Plus de 90% d’entre eux condamnent l’appui gauche-droite à Cassez.

Il suffirait d’une étincelle pour renvoyer dans leurs foyers tous ces traîtres à la Nation que je viens de dénoncer.

13 février 2011

Complice des FARC et destituée pour cette raison de son poste de sénatrice en 2010,  cette pasionaria du terrorisme colombien sent arriver le vent du boulet présidentiel contre ses prétentions à mener le bal, au profit de la guérilla, avec sa supplique ce soir pour continuer son dialogue avec elle.

Le chef de l’Etat colombien, Juan Manuel Santos, a pris un coup de sang hier devant « la farce » et le « show médiatique » des « libérations au compte-goutte » de leurs otages par les FARC, avec la médiation de Piedad Cordoba qu’il avait autorisée au préalable.

Santos n’a pas apprécié, lors de la libération en cours de six otages, de voir l’un d’entre eux sortir de la jungle en costume cravate, comme s’il sortait d’une surprise-partie, pour faire oublier le calvaire subi par les séquestrés, certains d’entre eux toujours enchaînés depuis prés de 14 ans !

Même s’il n’a pas nommé l’ex-sénatrice dans ce violent réquisitoire, suivi de son annonce d’une « révision » de ces processus, nul n’ignore que le camouflet à venir vise cette femme au turban acharnée à défendre les positions des FARC.

Le contenu des ordinateurs de Raul Reyes (ex-no 2 des terroriste abattu en 2008 par l’armée) ont mis au jour cette complicité active de Cordoba, comme sa suggestion en 2007 de « ne pas libérer Ingrid Betancourt » (sauvée par un commando des services secrets colombiens le 2 juillet 2008).

Piedad Cordoba a demandé dimanche au président colombien, dans un entretien au quotidien El Tiempo, de pouvoir continuer à dialoguer avec les guérillas. Pour ne pas être évincée d’un éventuel dialogue de paix, elle annonce un « événement important » en mars, mais qui ne sera pas la libération des 18 officiers colombiens aux mains des FARC.

« La seule chose que je souhaite est que le président m’autorise à parler avec les guérillas. S’il le fait, je vous garantis qu’il y aura des résultats », assure-t-elle sans apporter aucune précision.

Ce chantage voilé laisse entendre qu’elle seule peut dénouer un conflit armé vieux de 47 ans entre les FARC et la démocratie colombienne, et l’amène à se comparer à Mandela : « je ne cherche pas un poste au gouvernement, mais une place dans l’Histoire », s’avance-t-elle à avouer.

On attend avec impatience les décisions de Santos quant à la « révision » de sa politique en la matière, mais nul doute que l’Etat-major de l’armée n’a pas dû apprécier les conditions de la remise en liberté des six derniers otages, dans un triangle compris entre les villes de Villavicencio, Ibagué et Florencia. Selon Fernando Londono, ancien ministre de la Défense d’Alvaro Uribe, cette opération s’est faite « dans une zone démilitarisée, avec la troupe cloîtrée dans ses casernes, pendant 36 heures ».

2 février 2011

Aucun média colombien n’a relevé cette perle dans l’interview du président Santos hier à la BBC.

« Si les FARC disent: nous libérerons tous les otages, alors je puis songer peut-être à m’asseoir avec eux et à discuter. Ils doivent cesser, comme conditions, de recruter des mineurs de force, et de mettre des bombes contre des objectifs civils », selon cette déclaration.

La libération préalable des otages n’est plus exigée par le chef de l’Etat, il accepte que les tueurs continuent d’assassiner les militaires et les policiers, y compris avec leurs 100.000 mines antipersonnel enterrées dans tout le pays, et il ne demande pas un cessez-le-feu préalable à toute négociation.

Les FARC vont prendre au pied de la lettre cette inflexion gravissime de la politique de sécurité démocratique menée pendant 8 ans par Alvaro Uribe, dont il a été le ministre de la Défense. Attendons pour voir. Les chefs terroristes m’étonneraient s’ils ne réagissaient pas à une telle reculade.

Il leur suffit d’annoncer leur intention de libérer tous leurs otages (dont au moins 20 officiers, certains enchaînés depuis 13 ans) dans le cadre d’un futur accord de paix.

On reviendra alors aux mêmes surenchères du passé, avec une exigence de démilitarisation dans une zone choisie par les FARC ou tout autre argument pendant que la guérilla continuera d’abattre les forces de l’ordre.

L’exprésident Andrés Pastrana (1998-2002) avait accepté de négocier sans cessez-le-feu, de fournir aux FARC un territoire grand comme la Suisse (42.000 km2) privé de soldats, de policiers et de juges pendant près de 40 mois, avec pour seul résultat un renforcement des terroristes et de leurs exactions criminelles.

On peut craindre le retour d’une telle absurdité irresponsable à la lecture de cette interview.

1er février 2011

Dans le climat abject de la gouvernance actuelle en Amérique Latine, je ne serais pas étonné si demain l’ex-président colombien Alvaro Uribe finit sous les verrous, comme le héros péruvien de la lutte contre le sanglant Sentier lumineux, Alberto Fujimori.

Son ancien ministre de la Défense, Juan Manuel Santos, élu pour lui succéder en 2010 grâce au combat réussi d’Uribe contre les FARC, l’ELN et les paramilitaires, vient de lui mettre un coup de poignard dans le dos.

Dans un entretien à la BBC pendant le Forum de Davos, Juan Manuel Santos a avoué que « si la justice colombienne décide de lancer une enquête contre Uribe, je l’accepterai », car « nous devons respecter l’indépendance des tribunaux ».

Rappelons que l’enquête en question concerne l’affaire des « chuzadas », les écoutes téléphoniques réalisées par les services secrets du DAS contre les complices présumés du terrorisme et du narcotrafic. Les juges soutenus et manipulés par la mafia et les FARC ont déjà incarcéré d’anciens responsables de cette lutte contre le crime et les délits financiers pour le seul fait d’avoir mis sur écoutes des personnes susceptibles d’avoir été en contact avec ces milieux criminels.

La prochaine cible de ces magistrats à la botte de mafieux n’est autre qu’Alvaro Uribe. Dans ce contexte de trahison au plus haut sommet par Santos, je ne serais pas étonné de voir un jour Uribe sous les fers à la prison de La Picota, dans une cellule voisine des assassins qu’il avait réussi à circonvenir.

Dans tous les pays démocratiques, dont la France, ces écoutes sont admises et utilisées. Elles permettent de combattre le blanchiment d’argent sale, et surtout de détecter les risques d’attentats monstrueux contre la population civile.

Mais Santos joue avec le feu. Comment a-t-il pu diriger le ministère de la Défense, de 2006 à 2009, sans jamais entendre parler des écoutes téléphoniques contres les complices éventuels du terrorisme ? Faut-il lui rappeler que l’opération Jaque (Mise en échec), qui a permis la libération de 15 otages des FARC dont Ingrid Betancur en 2008, n’a dû son succès que grâce aux écoutes des liaisons entre terroristes, et à une splendide manipulation de leurs contacts par des agents secrets avec l’imitation de leurs voix ?

Pour les novices, rappelons que Santos a fait nommer comme avocat général de la Nation une certaine Viviane Morales, femme de paille de l’ex-président Samper (1994-98), qu’elle a sauvé de la destitution avec d’autres congressistes alors que ce bandit avait été élu avec l’appui du cartel de la cocaìne de Cali (6 millions de dollars), et ne peut plus, faute de visa pour cette raison, se rendre aux USA…

Le président Santos avait accepté le coup d’Etat légal de la Cour supême, aux mains de la mafia, et retiré la liste des candidats à ce poste, proposée depuis près de deux ans par Uribe conformément à la Constitution, pour complaire à ces magistrats pourris, avec la proposition de cette femme comme avocat général.

Si ce nouveau chef de l’Etat a accepté de faire une entorse dans ce cas, pourquoi n’a-t-il pas eu le même courage pour faire table rase sur cette scandaleuse enquête sur les écoutes réalisées au profit de la sécurité colombienne ?

La realpolitik nous a donné déjà de multiples exemples de trahisons dans l’histoire, mais celle-ci me surprend d’autant plus qu’à l’heure d’internet les vérités finissent par sortir, et Santos ne peut l’ignorer.

Je me réserve de revenir sur cette trahison avec davantage de données.

18 janvier 2011

En Colombie, l’intronisation du nouveau président Juan Manuel Santos en août 2010 a soudainement éteint la virulente campagne de la gauche complice des terroristes FARC contre une présumée « fosse commune » avec 5.000 victimes innocentes de l’armée sous la gestion d’Alvaro Uribe.

Aucun des « grands » médias colombiens ne daigne se pencher sur ce symbole de la désinformation, pour la bonne raison qu’ils l’ont véhiculée sans aucune enquête. 

Un an plus tôt, la propagande terroriste des FARC, alimentée par leur favorite, l’ex-sénatrice Piedad Cordoba, Gloria Inès Ramirez, ainsi que leurs relais Ivan Cepeda et le curé Javier Giraldo, avait dénoncé l’existence d’une telle fosse commune avec 5.000 cadavres à la Macarena, à 400 km au sud-est de Bogota, près d’une base militaire. L’objectif évident, et réussi, visait à empêcher ainsi, par une campagne médiatique internationale, une nouvelle réélection d’Alvaro Uribe à la présidence de la Colombie.

Dans les faits, ce lieu de sépulture abrite pas plus de 400 tombes,  séparées les unes des autres, avec une croix ou une planche en bois pour les situer, avec la date de l’inhumation. L’armée a déjà fait savoir qu’il s’agissait de guérilleros tués au combat contre la troupe. 

S’il s’agissait d’un « génocide », comme le clament les partisans du terrorisme, on a peine à imaginer que l’armée inhume séparément, avec ces identifiants, des victimes innocentes près d’une base militaire ! Quand un rebelle est tué, il n’a pas de papiers d’identité sur lui, et s’il est récupéré par les siens, on connaît son devenir : les terroristes extraient ses viscères et plombent le cadavre de pierres avant de le jeter dans une rivière pour disparaître à jamais. L’armée, elle, a inhumé les guérilleros anonymes tués au combat avec les seuls éléments dont elle disposait : la date de leur décès. 

Si les complices des FARC ont soudainement cessé de dénoncer cette « fosse commune » qui n’existe pas, c’est pour une raison tactique. Ils lâchent du lest face au successeur d’Uribe, Juan Manuel Santos, qui a pris ses fonctions en août 2010, dans l’attente d’un éventuel agenda de négociation favorable à leurs objectifs. Et ils ont déjà engrangé un premier succès, avec l’accord donné par le nouveau chef de l’Etat à la guérilla pour une médiation de Piedad Cordoba dans la libération, apparemment imminente, de cinq de ses otages militaires.

Juan Manuel Santos n’a pas la trempe de son prédécesseur. Il joue la partition du diplomate (face au soupe-au-lait qu’était Uribe), ce qui n’est pas négatif, aligne les whiskies au jour de l’An ainsi qu’il le fait savoir dans un répugnant reportage-sucette d’El Espectador (Uribe ne buvait que de l’eau), ce qui n’est pas vraiment positif, et surtout fait ami-ami avec Hugo Chavez – comme s’il ignorait que le but du dictateur vénézuélien vise non pas à lui livrer les chefs des FARC réfugiés chez lui comme il lui a promis, mais à annexer la Colombie dans une grande patrie communiste -, remet sur les rails cette Piedad Cordoba qui devrait déjà moisir en prison si la justice existait en Colombie, et, last but not least, réhabilite le corrompu et banni aux USA Ernesto Samper avec la nomination comme avocat général de la ténébreuse Viviane Morales, complice de cet ex-président financé par la mafia de la cocaïne avant son élection en 1994.

D’avance, je puis vous dire que les terroristes des FARC ne tarderont pas, une fois les cinq otages libérés, sur les 17 officiers qu’ils gardent en otages (depuis 13 ans pour certains. Oui, 13 ans !), à faire monter les enchères. Le roi est nu, et les tueurs l’habilleront pour l’hiver. A suivre…

13 JANVIER 2001 

(Parfois, comme dans ce cas précis, je me demande si je ne crache pas en l’air au lieu d’aller m’aérer sur un terrain de golf…A quoi peut bien servir ce papier ? Sans vouloir me comparer à Bolivar, je crains de « labourer la mer ». Bon, mais je continue quand même…) 

Vous ne risquez pas de lire ces lignes dans la « grande » presse colombienne inféodée aux réseaux de la mafia proche des FARC, et déconnectée du profond sentiment populaire. 

Viviane Morales a pris hier ses fonctions de nouvelle avocate générale de la Nation. Il a fallu 16 mois à la Cour suprême de justice pour se décider à élire quelqu’un à cette fonction vitale dans une démocratie. 

Sous la présidence d’Alvaro Uribe, sauveur du pays contre l’avancée terroriste pour l’immense majorité de ses citoyens, le Cour suprême a rejeté à de multiples reprises les candidats présentés par lui à cette charge, pour ne pas être des « pénalistes ». En fait, cette entité gangrenée par la mafia redoutait d’être poursuivie par un juge indépendant. 

Cette Viviane Morales, ex-députée et sénatrice du Parti Libéral, n’a jamais été pénaliste ! Mais, professeur de droit constitutionnel, elle a fait partie des 108 élus qui ont voté en 1995 pour sauver le président de l’heure Ernesto Samper de son limogeage avant sa détention et sa condamnation, pour ses liens avérés et démontrés avec le cartel de la cocaïne de Cali. Les frères Rodriguez Orjuela, aujourd’hui en prison aux USA, avaient financé la campagne de cet ex-président – privé à jamais de visa pour se rendre aux USA – à hauteur de six millions de dollars. 

Le nouveau président Juan Manuel Santos, ex-ministre de la Défense d’Alvaro Uribe, est en train de réhabiliter tous l’entourage de Samper et comparses, dans un retour au cycle de la corruption généralisée, dont il n’a peut-être pas conscience (je lui laisse un joker) dans sa volonté de mettre du beurre dans les épinards. 

« Le désordre administratif m’amène à conclure que nous sommes loin d’obtenir des résultats », a déclaré Mme Morales en prenant ses fonctions. « 1,4 millions de procès en cours sont gelés », « et 390 enquêtes sur la para-politique dans les régions colombiennes avancent très lentement », a-t-elle ajouté. 

Cette  militante  du corrompu Ernesto Samper, connu pour son appui réitéré aux exigences des FARC pour libérer leurs otages (certains enchaînés depuis 13 ans) afin de se refaire une impossible virginité, a totalement omis d’évoquer la farc-politique. Les élus, députés ou sénateurs, ainsi que les juges de la Cour suprême, et leurs relais dans la société civile et dans le parti communiste (légal en Colombie, comme il convient de le préciser), sont légions à être passibles de poursuites pénales pour leurs liens avec les terroristes et la mafia de la drogue. 

Les médias locaux vont-ils le rappeler à Viviane Morales, ex-épouse du terroriste du M-19 Carlos Alonso Lucio, et ancien amant d’Ingrid Betancur ?   

06 décembre 2010 

La parenthèse grandiose de la Colombie sous Alvaro Uribe (2002-2008) n’est déjà plus qu’un souvenir lointain avec le tragique retour à ses démons sous la présidence de Juan Manuel Santos, héritier d’une classe sans foi ni loi. 

Qu’on en juge ! Dans la même semaine, Santos a fait élire comme avocat-général de Colombie Vivian Morales, et proposé comme secrétaire générale de l’UNASUR (l’Union des nations d’Amérique Latine) Maria Emma Mejia. 

Ces désignations traduisent un retour affligeant à la gangrène de l’Etat par la corruption, le narcotrafic et la « rosca » (les réseaux secrets), avec pour conséquence prévisible le retour du terrorisme dans les rangs d’une guérilla décimée par Uribe. 

Déjà corrodée par le narcoterrorisme des FARC, la justice colombienne se donne comme principal acteur Vivian Morales. Cette avocate, diplômée en droit administratif de l’Université de Paris, n’a aucune expérience du pénal. Cette seule donnée aurait dû provoquer le rejet de sa candidature par la Cour suprême, dans son choix entre les trois personnes proposées par le président Santos. Non seulement elle a été élue, mais son CV témoigne contre elle. Dans le tristement célèbre procès 8000 engagé entre 1994 et 1998 contre le président libéral Ernesto Samper, financé par le cartel de la drogue de Cali à hauteur de six millions de dollars, Vivian Morales a fait partie des 109 députés qui ont sauvé la tête du chef de l’Etat en l’absolvant malgré les preuves judiciaires amassées contre lui. A cette époque, Ingrid Betancourt, alors députée, avait observé une grève de la faim pendant deux semaines à l’Assemblée pour exiger la condamnation de Samper. A cette époque, Ingrid avait pour compagnon Carlos Alonso Lucio, ex-chef terroriste du M-19. En 2002, le même ancien guérillero devenait l’époux – dans une cérémonie célébrée dans sa prison – de Vivian Morales. 

Last but not least : Santos a proposé à l’UNASUR la candidature de Maria Emma Mejia comme secrétaire générale, en remplacement de Nestor Kirchner, l’ex-président argentin récemment décédé. Cette blondinette a été ministre de l’Education de 1994 à 1995, puis des Affaires Etrangères (1995-1998), sous la présidence…d’Ernesto Samper ! Jamais elle n’a démissionné malgré les preuves accumulées contre lui, contrairement à ce que fit Noemi Sanin, alors consul de Colombie à Londres et future candidate malheureuse à la présidence. 

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